La denuncia por la desaparición de un niño de 3 años en la localidad de Atahona, ubicada a más de 80 kilómetros de la capital provincial, derivó en una causa por un posible homicidio.
Los sospechosos del crimen son sus progenitores. A la madre, de 30 años, le informaron que está siendo investigada.
Lo mismo ocurrió con su padre, de 47, que desde el 8 de enero pasado está detenido y con prisión preventiva por violencia de género.